lunes, mayo 22, 2006

El Código Da Vinci

El sábado fui a ver la que es, hasta el momento, la película del año. Lo es por su gran número de fans, por sus detractores, por las quejas de la curia, por sus protagonistas, por los más de 35 millones de volúmenes vendidos por Dan Brown y, cómo no, por su contenido.
El planteamiento de la película es bien sencillo. Hemos de condimentar la mayor historia jamás contada con multitud de leyendas que son tan atractivas como difíciles de probar o reprobar. A día de hoy, ni siquera la ciencia, ni la filosofía más "atea", ni tampoco los esfuerzos de otras religiones anticristianas -permitidme esta expresión, pero no me refiero al Islam o a otras externas, sino a la gran cantidad de sectas que rodean al cristianismo- han podido derrumbar el mito, la fe o como lo queramos llamar.
Muchos sabeis que no soy un gran amante de la Iglesia. De hecho, respecto a ella pienso que Marx se equivocó, al religión no es el opio del pueblo, lo son sus Iglesias (se llamen como se llamen en cada religión). Sí me gusta la mitología, todo lo relacionado con la teología, la historia y las leyendas. Creo que esta película sí que nos enseña una cosa, cualquiera que no mire su pasado estará condenado a repetirlo y yo soy de los que piensa que si Cristo vuelve a nacer, lo crucificamos.
En cuanto a la película, creo que un error de la crítica ha sido compararla con el libro. Nunca, jamás, se puede hacer semejante sacrilegio. Una película no puede ser tan específica y extensa como un libro... No tiene espacio para contar miles de letras, de frases, de juegos de palabras. No nos deja reflexionar, sólamente nos inunda. Un libro no nos puede fascinar, no nos puede inundar, no nos puede hacer sentir el universo en movimiento. Simplemente son diferentes.
Respecto a su forma, la película es espectacular. Sus efectos se hacen notar sutilmente. Se acercan a nosotros y nos tocan. La recreación del entierro de Isaac Newton. Las imágenes de los Orbes. Todo es poesía en movimiento. Todo es un baile en el que de nuevo Tom Hanks se vuelve a mostrar como el mejor bailarín de la historia.
Respecto a su contenido... Es difícil de criticar. Probablemente tenga fallos históricos, como lo han demostrado muchos historiadores. Creo que el Priorato de Sión no se hizo precisamente famoso por sus buenas obras. Durante siglos fue el contrapunto del Opus. Igual que desde hace décadas lo son los jesuitas.
Si bien, creo que no podemos criticar una película por su ficción. Precisamente en su magia, en su ficción reside su grandeza. ¿A quién se le ocurriría criticar la Guerra de las Galaxias o el Señor de los Anillos por ser "poco realistas"? Dan Brown parte de un hecho muy discutido a lo largo de la Historia. Probablemente María Magdalena nunca fue prostituta. Es muy sospechoso que Quintiliano escogiese "al azar" cuatro evangelios que permitían una imagen de Cristo que le interesaba mucho al Imperio -por ejemplo Pilato como inocente-. Es seguro que la familia de Cristo desaparece súbitamente de la Biblia (el primero José y después María).
Nadie se plantea el por qué del solterio de Cristo y que nunca se hable de el como un hombre capaz de AMAR, no querer, a una mujer. ¿A caso no era mitad humano mitad divino? ¿Qué hay más humano que desear y más divino que amar?
A partir de aquí se construye una historia. Lo hace a partir de teorías que se pueden coger con pinzas sobre el cuadro de la última cena, pero sí es cierto que Leonardo Da Vinci ha dado juego a muchas teorías para coger colgando que han acabado siendo ciertas. Una persona con su genio y su capacidad de creación siempre sorprenderá a sus predecesores. Además, es por todos conocida y por él admitida su pasión por los códigos, las adivinanzas y los juegos de palabras que "estimulaban -según él mismo- la mente".
¿El resto? Es lo de menos. Lo importante es que al salir del cine pensé. Pensé en la Historia. Pensé en mi fe. Pensé en las mujeres, en la Iglesia... PENSÉ. Algo que han conseguido pocas películas. Y menos sobre este tema. La mayoría son vanales. ¿A quién le puede gustar más Rey de Reyes que este film? Yo quiero un cine que me entretenga. Que me levante de la silla. Que me haga sentir y, sobre todo, que me haga pensar en cosas importantes. En mi mismo.
No sé si será una película de 30 Oscars o si no ganará ninguno. Sólo sé que lo que ha conseguido esta película es de aplaudir. La gente va al cine a que la hagan pensar: o dispuesta a que le guste o a criticar. ¡A comparar con un libro! Gracias Leonardo, lo has vuelto a hacer